sábado, 7 de enero de 2012

Amén


Christopher Stott - Espresso and Coffee


Viure Junts
Raimon

Vivir juntos

Como la luz para mirar
y el sueño para dormir,
como la noche para velar
y la piel para sentir.

Como la voz para cantar
y la vida para vivir,
como el agua para nadar
y el papel para escribir.

Hemos vivido juntos, muy juntos
hace ya muchos años,
quién sabe lo que nos traerá,
que nos traerá el mañana.

Como el fuego para quemar
y el amor para sufrir,
como el azar para jugar
y el amor para disfrutar.

Como el amor para cerrar
y el amor para hacer libre,
como el amor para matar
y el amor para revivir.

Hemos vivido juntos, muy juntos
hace ya muchos años,
quién sabe lo que nos traerá,
que nos traerá el mañana.

Y queremos vivir juntos
los tiempos nuevos que vendrán
y queremos luchar juntos
por todo lo que hemos luchado.

Como el amor,
como el fuego,
como la voz,
como la luz.






jueves, 5 de enero de 2012

Noche de Reyes

Relicario de los Reyes Magos en la catedral de Colonia.


Los Reyes Magos
Mercedes Sosa



Que los Reyes Magos existieron lo prueba que están muertos y bien enterrados en la Catedral de Colonia (Alemania). Que fueron tres, también. Los armenios, por ejemplo, suponen que fueron 12 pero el Papa San León (que para algo era la voz de Cristo en la tierra y por tanto testigo de primera mano) estableció que eran tres los Reyes Magos que fueron a adorar al niño Jesús guiados por una estrella: Melchor, Gaspar y Baltazar y que los regalos que llevaban eran oro, incienso y mirra. Melchor oro, símbolo de los reyes, Gaspar incienso por ser Dios y Baltasar mirra por ser hombre y mortal. Sospechoso que el marrón, como siempre le toque al negro, pero en fin así son las cosas e se non è vero, è ben trovato y mucho más interesante, ¡donde va a parar!, que un barrigón de barbas blancas vestido de rojo, como no podía ser de otra forma pues fue inventado por la Coca-Cola que vistió de tan ridícula guisa al pobre obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (en la actual Turquía). Era una de las personas más veneradas por los cristianos de la Edad Media, del que aún hoy se conservan sus reliquias en la basílica de San Nicolás, Bari, Italia. Pero ya se sabe: el marketing es el marketing y los fenicios solo se inclinan y respetan a un dios: El Becerro de Oro.


En fin voy a ayudar a sus tres majestades a envolver los regalos para esta noche vibrante de magia, de nervios a flor de piel y mañana volver a ver ojos como platos.






Ya vienen los Reyes Magos
Joaquín Díaz




El camelo cojito
Gloria Fuertes


El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.

Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".

-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!

-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.

El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.




miércoles, 4 de enero de 2012

De la mezquindad

Pero no quiero hacer daño ni poner faltas
a alguien que vive en una tumba,
pero está bien, ma, no puedo complacerle.
Bob Dylan



Como las cosas sigan como van voy a empezar a pensar en un estiramiento-ampliación de boca y esofago puesto que son tantos lo que me cuentan que las ruedas de molino, hoy en día, son perfectamente engullibles y de tamaño apropiado para comulgar por lo que el defecto seguramente debe estar no en ellos sino en mi y mi estrechez de tragaderas. Son tantos los oficiantes armados con copones repletos de ellas, jurando y perjurando que el tamaño es el apropiado que no pueden estar equivocados, así que este pobrecito hablador debe tener algún defecto ocular puesto que las ve enormes pero, en fin, ya se sabe que si "Mil millones de moscas comen mierda, no pueden estar equivocadas" así que comamos también.



Eclipse - Joan Brossa



La mezquindad,
-esa alevosa y desconsiderada manera de ver la vida
desde el prisma del ansia y la avaricia-, existe.
Basta detenerse delante del ruido para ver
la impertinente veleidad de la inmadurez,
la pérfida cicatería de la manipulación,
la irrespetuosa procacidad de la ignorancia,
la hipócrita alevosía del egocentrismo,
el ridículo -a la par que aterrador- victivismo de la dejadez,
la infamia de la codicia.
Los que atesoran, los que escatiman,
los que se apropian de lo que no les pertenece,
los que tanto desean, quizá merezcan que les den.

Jhwh



Está Bien Ma (sólo estoy sangrando)

La oscuridad al romper el mediodía
ensombrece hasta la cuchara de plata
la cuchilla hecha a mano, el globo del niño
eclipsa tanto al sol como a la luna,
sabes demasiado pronto
que no tiene sentido tratar de entenderlo.


Aguzadas amenazas
me engañan con desprecio,
observaciones suicidas se rompen
la boquilla de oro del cuerno hueco del loco
toca palabras baldías
que demuestran advertir
que el que no está ocupado naciendo
está ocupado muriendo.


La página de la tentación
sale volando por la puerta,
la sigues, te encuentras en la guerra,
contemplas cataratas de rugido piadoso,
sientes ganas de quejarte,
pero a diferencia de antes
descubres
que sólo serías
una persona más llorando.


Así que no temas si oyes
un sonido extraño en tus oídos,
todo está bien, ma, sólo estoy suspirando.


Mientras algunos anuncian la victoria,
otros la derrota,
razones personales grandes o pequeñas
pueden verse en los ojos
de los que piden
que se haga arrastrar
todo lo que se debería matar,
mientras otros dicen que no odies nada
excepto al odio.


Palabras desilusionadas ladran como balas,
como dioses humanos
que apuntan a su blanco,
hicieron de todo,
con pistolas de juguete que echan chispas
a Cristos de color carne
que brillan en la oscuridad,
es fácil ver sin mirar muy lejos
que no hay muchas cosas
verdaderamente sagradas.


Mientras predicadores sermonean
destinos perversos,
maestros enseñan
que el conocimiento espera,
poder mandar sobre centenares
de monedas de dólar,
la bondad se esconde tras sus puertas,
pero incluso el Presidente
de los Estados Unidos
debe algunas veces
tener que quedarse desnudo.


Y aunque las reglas de la carretera
se hayan formulado,
son sólo juegos de la gente
que tienes que eludir,
de acuerdo ma, puedo hacerlo.


Los carteles de publicidad te engañan
para que pienses que tú eres el único
que puede hacer lo que nunca ha sido hecho,
que puede lograr lo que nunca se ha logrado,
mientras tanto la vida sigue su curso
ahí fuera, a tu alrededor.


Tú mismo te pierdes, reapareces,
de pronto descubres
que no tienes nada que temer,
estás sólo sin nadie a tu lado
cuando una temblorosa voz distante,
poco clara,
sobresalta tus dormidos oídos
para escuchar
que alguien piensa que realmente
ellos te encontraron.


Una pregunta se enciende en tu mente
y aunque sabes que no hay
respuesta adecuada que te satisfaga,
asegúrate de no perderla,
de guardarla en tu mente, y no olvidar
que ni a él, ni a ella, ni a ellos, ni a ello
perteneces.


Aunque los señores hacen las reglas
para los sabios y los idiotas,
yo no tengo nada, ma,
con lo que vivir de acuerdo.


Para los que tienen que obedecer la autoridad
la cual no respetan en modo alguno,
que desprecian sus empleos, sus destinos,
hablan con envidia de aquellos que son libres
hagan estos lo que hagan,
tan sólo para ser
algo en que investir.


Mientras algunos son bautizados por principio
a estrictas ataduras partidarias,
clubes sociales atontados
disfrazan a los intrusos,
a quienes pueden criticar libremente
sin decir nada salvo a quien hay que idolatrar,
y luego dicen que Dios le bendiga.


Mientras, uno que canta con la lengua ardiendo
hace gárgaras en el coro de arribistas,
deformado por las tenazas de la sociedad,
se preocupa no de ir más arriba,
sino de hundirte en el hoyo
en el que él está.


Pero no quiero hacer daño ni poner faltas
a alguien que vive en una tumba,
pero está bien, ma, no puedo complacerle.


Jueces ancianas vigilan a las parejas,
frustradas sexuales, se atreven
a imponer principios falsos,
insultar y mirar fijamente,
mientras el dinero no habla, jura
obscenidad, ¿a quién le importa realmente?
Propaganda, todo es mentira.


Mientras unos defienden
lo que no pueden ver
con orgullo de asesinos,
la seguridad
confunde con más amargura las mentes
de los que piensan
que la honradez de la muerte
no caerá sobre ellos,
la vida a veces tiene que ser solitaria.


Mis ojos chocan de frente con cementerios
atestados de dioses falsos, pisoteo
la mezquindad que juega muy fuerte,
camino de un lado a otro esposado,
doy patadas para romperlo todo,
digo vale, ya tuve bastante,
¿qué más podéis mostrarme?.


Si mis pensamientos-sueños pudieran verse,
seguramente pondrían mi cabeza en la guillotina,
pero está bien, ma, es la vida y sólo la vida.