Busca El Aleph,
El Hombre con el ansia del saber,
Busca El Aleph.
Ahora, en el mismo instante
En TI, Oh Aleph.
Y daría todo
Por comprender todo
Saber todo
Ver todo.
En una millonésima de segundo:
La Comprensión.
Bendita curiosidad
Que ha movido al mundo
Hasta ahora
Que la quieren embargar
No por oro, ni tan siquiera la Fuente de la Edad,
Solo y a cambio de un titulo de propiedad
Nos han hipotecado la casa, el sótano y la escalera,
No por Saber, sino para "poner en valor" dicen
quieren, también, La Esfera.
El Aleph - Joel-Peter Witkin
“Dijo Tennyson que si pudiéramos comprender una sola flor sabríamos quiénes somos y qué es el mundo.”
J. L. Borges
“La única prueba de la existencia de Dios es Bach”
E. M. Cioran
Variaciones Goldberg (Johann Sebastian Bach) Glenn Gould
“uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos”
El Aleph
Jorge Luis Borges
2001: Una odisea del espacio Stanley Kubrick (1968)
La Música de las Esferas Rued Langgarrd
“Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.”
- Comprended hijos mios que, si no creo en mi religión que es la verdadera ¿como voy a creer en la vuestra que es falsa?
Respuesta de una abuela de mi pueblo a dos Testigos de Jehova, esos impenitentes seguidores de una biblia apócrifa e infantil que se creen tocados por el Dedo de Dios y por lo tanto con derecho de dar la paliza a los demás mortales haciendo proselitismo puerta a puerta e inasequibles al desaliento
Miguel Ángel - La Creación de Adán de la bóveda de la Capilla Sixtina, en los Museos Vaticanos
Magnificat, BWV 243
Johann Sebastian Bach
LA RESPUESTA
Fredric Brown
Dwar Ev soldó ceremoniosamente la última conexión con oro. Los ojos de una docena de cámaras de televisión le contemplaban y el subéter transmitió al universo una docena de imágenes sobre lo que estaba haciendo.
Se enderezó e hizo una seña a Dwar Reyn, acercándose después a un interruptor que completaría el contacto cuando lo accionara. El interruptor conectaría, inmediatamente, todo aquel monstruo de máquinas computadoras con todos los planetas habitados del universo - noventa y seis mil millones de planetas - en el supercircuito que los conectaría a todos con una supercalculadora, una máquina cibernética que combinaría todos los conocimientos de todas las galaxias.
Dwar Reyn habló brevemente a los miles de millones de espectadores y oyentes. Después, tras un momento de silencio, dijo:
- Ahora, Dwar Ev.
Dwar Ev accionó el interruptor. Se produjo un impresionante zumbido, la onda de energía procedente de noventa y seis mil millones de planetas. Las luces se encendieron y apagaron a lo largo de los muchos kilómetros de longitud de los paneles.
Dwar Ev retrocedió un paso y lanzó un profundo suspiro.
- El honor de formular la primera pregunta te corresponde a ti, Dwar Reyn.
- Gracias - repuso Dwar Reyn -, será una pregunta que ninguna máquina cibernética ha podido contestar por sí sola.
Se volvió de cara a la máquina.
- ¿Existe Dios?
La impresionante voz contestó sin vacilar, sin el chasquido de un solo relé.
- Sí, ahora existe un Dios.
Un súbito temor se reflejó en la cara de Dwar Ev. Dio un salto para agarrar el interruptor.
Un rayo procedente del cielo despejado le abatió y produjo un cortocircuito que inutilizó el interruptor.
God
John Lennon
Dios
Dios es un concepto, por el cual podemos medir nuestro dolor. Lo diré de nuevo, Dios es un concepto por el cual podemos medir nuestro dolor. Yo no creo en la magia, no creo en el I-ching, no creo en la Biblia, no creo en el tarot, no creo en Hitler, no creo en Jesús, no creo en Kennedy, no creo en el Buda, no creo en el mantra, no creo en la Gita, no creo en el yoga, no creo en reyes, no creo en Elvis, no creo en Zimmerman, no creo en los Beatles, yo sólo creo en mí, en Yoko y en mí, Y es cierto. ¿Qué puedo decir? Los sueños se acabaron. Ayer, Yo era una tejedor de sueños, pero ahora he renacido. Yo era la morsa, pero ahora soy John. Así que, queridísimos amigos, tan sólo tienen que seguir, los sueños se acabaron.
- “Soy ateo, por la gracia de Dios”
Luis Buñuel dixit y yo, haciendolo mio, contesto cuando tras tocar el timbre y abrir la puerta me encuentro los domingos mañaneros con dos palizas vestidos de empleados de funeraria pertrechados de biblias y panfletos, preguntándome sin pudor por mis creencias.
Tiempo de voracidad infinita. Rabia rabiña que tengo una piña con muchos piñones y tu no los comes. Ni tu ni nadie, son míos. Cotización del trigo en la Bolsa Chicago: una tonelada 10 niños. ¡Compra futuros del mijo que en África hay sequía!. Corre que me han dado el chivatazo que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) necesitará leche para su "Programa Mundial de Alimentos"...
¿Sr. Presidente, su banco quiere también este euro que me ha sobrado de la pensión porque he dejado de comer carne? No hay problema. Aquí lo tiene usted y ¡A ver si revienta!.
¿Quedamos esta tarde para jugar al padle?...¿Si? O.K. Después de las 6, antes no, que tengo que acompañar a mi mujer, se le ha antojado pasarse por Dolce & Gabbana que han traído las gafas de la temporada primavera-verano y ya sabes como es de pesada....
Hermano… tuya es la hacienda…
la casa, el caballo y la pistola…
Mía es la voz antigua de la tierra.
Tú te quedas con todo
y me dejas desnudo y errante por el mundo…
mas yo te dejo mudo… ¡mudo!…
Y cómo vas a recoger el trigo
y a alimentar el fuego
si yo me llevo la canción?
León Felipe
Yo por mi parte me voy con mi perro, de paso compraré el pan, daré la cabezada en el entierro de hoy y... después me queda un hermoso día por delante y, os pongáis como os pongáis malditos, pienso disfrutarlo.
Variaciones Goldberg
Johann Sebastian Bach
Glenn Gould
Momentos felices
Gabriel Celaya
Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro —sé que todo es fiado—,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?
Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es la felicidad lo que amanece?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?
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Wonderful Tonight Eric Clapton
Está anocheciendo, ella duda que ropa ponerse
se maquilla y cepilla su largo cabello rubio
y luego me pregunta, ¿Estoy guapa?
y le digo, "si estás maravillosa esta noche"
Vamos a una fiesta y todos se vuelven a mirar
a esta hermosa dama que camina a mi lado.
y entonces me pregunta, "¿Te sientes a gusto?"
Y contesto, "Si me siento de maravillas esta noche".
Me siento bien porque veo
la luz del amor en tus ojos
y lo maravilloso de todo
es qué no te das cuenta de cuanto te amo.
Es hora de volver a casa y tengo un dolor la cabeza,
así que le doy las llaves del auto y me ayuda a acostarme
y luego le digo mientras apago la luz,
le digo, "Cariño mío estuviste maravillosa esta noche,
Oh cariño mío, estuviste maravillosa esta noche."
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Enrique Camino Brent - Retrato de Coco Macedo
Ir al huerto, escoger las verduras de temporada y por la noche solos o en compañía de buenos amigos cenar lo que hemos preparado.
Ensalada de Verduras asadas
Escalibada de verduras
Ingredientes (6 personas):
4 berenjenas.
4 pimientos grandes rojos.
4 cebollas.
2 dientes de ajos.
Aceite de oliva
Sal.
Papel de aluminio.
Se envuelven las verduras en papel de plata y se introducen en el horno a fuego fuerte durante 45 minutos.
Se pica el ajo y se reserva.
Una vez hechas las verduras se dejan enfriar un poco, se les quita la papel y se pelan con los dedos.
Se cortan las hortalizas en tiras, se les pone la sal, el ajo picado y abundante aceite de oliva.
Se debe cocinar un par de horas antes, para que quede más sabroso. Las verduras se caramelizan un poquito. Es indispensable prepararlo con aceite de oliva virgen. Ahí está toda la gracia y la magia de su sabor.
También se pueden asar un par de tomates.
Lo acompañamos con un vino del Rosselló y buen humor.
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Henri de Toulouse-Lautrec - Dans le lit (en la cama)
Como el de un poster de Mucha anunciando el papel de liar JOB en la pared del salón de un piso de alquiler amueblado (bueno amueblado es un decir) en la calle Marquesa de Pinares en Mérida, testigo mudo del milagro inexplicable de que tarde tras tarde, como en la cueva de Lourdes y a pesar de ser una leonera, se llenara de olor de azucenas mientras sonaban los acordes de "Captain Fantastic And The Brown Dirt Cowboy" de Elton John.
Captain Fantastic And The Brown Dirt Cowboy
Elton John
O el primer encuentro con la música de Bach. La primera vez fue en el "tocadiscos-armario" del padre de mi amigo Chano y escapandose por la puerta entreabierta de su biblioteca mientras lo esperaba para ir a bañarnos a "La Charca".
Concierto para violin en Mi Mayor, BWV 1042 de Johann Sebastian Bach I - Allegro
Nigel Kennedy
El olor a bocadillos de calamares. Es inevitable el oler a "calamares a la romana" y pensar en la toma del Palacio de Invierno y en el "Bar Vita", lugar de reuniones clandestinas hasta que murió Franquito.
Giuseppe Pelizza de Volpedo - El cuarto estado
A las barricadas
Escuchar la canción "Country Comfort" de Rod Stewar y me veo en un R8 azul, cogiendo de la guantera un casette, marca BASF, mientras contemplamos la puesta de sol desde la Peña del Tigre en el lago Proserpina.
Country Comfort
Rod Stewart
Es extraña la memoria. No, no hablo de nostalgias, ni de recuerdos de la infancia y ni de cosas así. Solo de esos pequeños detalles que aunque estén asociados a momentos más importantes, felices e incluso tristes, son lo que recuerdas ya que se quedan ahí, en el fondo del armario de la memoria, grabados a fuego y te acompañan a lo largo de toda tu vida. Por lo menos a mi me ocurre eso, pero es que como yo soy de letras...