jueves, 24 de noviembre de 2011

Otoño en París




La lluvia es arte en Compostela,  irritante en Londres, una maravilla en Sevilla, pero en París la lluvia es otra cosa. Quien no ha paseado bajo la lluvia en París debería replantearte eso de que como "sol y playa", nada.


Flambée Montalbanaise
Volodymyr Kurylenko




"Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo".

Piedra negra sobre una piedra blanca
Cesar Vallejo





Place Cambronne (La Motte-Picquet Grenelle) París

De invierno
Rubén Darío

En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.

El fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.

Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño

como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.


Le vent de l’hiver
Raphaël Haroche


El viento del invierno


Era la época de otro año
La época de las luces de neón encendidas
La época de los testigos de las palomas
La época de la velocidad y de la sombra
La época de las cartas tiradas al fuego
La época en la que éramos felices

Era la época de los bordes de mar
La época de los Gainsbourg, de los Prévert
Vuelvo a ver tu pelo alborotado
En la habitación de hotel tú tocabas
Y yo, detrás, en el taburete,
Veía el mundo al revés…

Viva el viento del invierno
Y la canción de Prévert
Sigue su camino al revés
No soy cristiano
Pero me acuerdo de todo

Viva el viento del invierno
Y todo remueve la tierra
Los lobos están en la puerta
Un último vistazo atrás
En el retrovisor

Era la época de Lily Brik
La época del sol tatuado
Era la época de las avalanchas
La época de las copas bebidas
Y los cristales rotos
Mi vida ardía como la plaza roja
Cuando la noche acababa su carrera

Era la época de los acordes mayores
En la que todo estaba iluminado
Y escucho latir tu corazón
Suavemente suavemente
No estoy curado
Era la época de la Cantata…
La época en la que la interpretabas para mí

Viva el viento del invierno
Y la canción de Prévert
sigue su camino al revés
No soy cristiano
Pero me acuerdo de todo

Viva el viento del invierno
Y todo remueve la tierra
Los lobos están en la puerta
Un último vistazo atrás
En el retrovisor

(En las calles pavimentadas
en la noche de invierno yo estaba…)




El beso del Hôtel de Ville. Robert Doisneau (1950)




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